La cantidad de tallos es una medida útil, pero no la única. El tamaño de la flor, variedad, apertura, papel y forma del arreglo cambian la silueta final.

24–36 tallos: personal y fácil de colocar

Este rango funciona para gestos cotidianos, celebraciones pequeñas y destinatarios con poco espacio. Se siente cuidado sin dominar un escritorio, recibidor o apartamento.

Una paleta de un solo color puede hacer que una cantidad menor se vea especialmente pulida.

50–75 tallos: presencia generosa

Cincuenta tallos crean la escala redonda y abundante que muchas personas imaginan en un bouquet de rosas de lujo. Setenta y cinco aportan más impacto y espacio para contrastes.

Este rango funciona para cumpleaños, aniversarios y agradecimientos importantes donde la llegada debe sentirse generosa.

100–150 tallos: un arreglo impactante

A partir de 100 tallos, el bouquet se convierte en pieza central además de regalo. Necesita espacio suficiente para entrega, exposición y cuidado.

Los arreglos grandes requieren más tiempo de montaje y sujeción. Añade instrucciones de acceso y no des por hecho que cualquier recepción puede guardarlos con seguridad.

200 tallos: escala máxima

Doscientos tallos están pensados para grandes hitos e impacto visual. El tamaño afecta preparación, transporte y el lugar donde podrá colocarse.

Antes de elegir la escala máxima, piensa en puertas, ascensores, acceso del vehículo y estancia final. Un bouquet algo menor con la paleta adecuada puede encajar mejor.

Elige la cantidad por el espacio del destinatario y el momento, no solo por el número de la ficha.
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