El calor exterior de Miami y el aire acondicionado interior crean cambios rápidos de temperatura. Agua limpia, una posición fresca y estable y pequeñas revisiones diarias ayudan más que cualquier truco complicado.

Empieza con un recipiente limpio y agua fresca

Usa un jarrón lavado para eliminar residuos. Llénalo con agua fresca y utiliza el alimento floral incluido siguiendo sus instrucciones.

Retira las hojas que quedarían bajo el agua. El follaje sumergido se descompone rápido y empeora el agua para los tallos cortados.

Vuelve a cortar los tallos sin aplastarlos

Con tijeras limpias y afiladas, corta un poco de cada tallo en ángulo antes de ponerlo en agua. Un corte limpio ayuda a exponer el tejido que conduce el agua.

Repite el corte al cambiar el agua si los extremos están blandos u obstruidos. Evita herramientas sin filo que aplastan en lugar de cortar.

Protege las flores del calor y las corrientes

Mantén el arreglo lejos del sol directo de Miami, coches aparcados, ventanas calientes y electrodomésticos que generen calor. Tampoco pongas pétalos delicados justo bajo una salida fuerte de aire acondicionado.

Elige un lugar fresco, con luz indirecta y temperatura estable. Mueve el bouquet temporalmente si la estancia se calienta demasiado durante el día.

Revisa el agua y los pétalos cada día

Repón el agua a medida que los tallos beben y cámbiala si se vuelve turbia. Retira flores pasadas y hojas caídas para que no afecten al resto.

Cada flor abre y envejece a un ritmo distinto. Quitar un tallo cansado puede mantener el conjunto cuidado durante más tiempo.

En Miami, agua limpia, luz indirecta y una estancia fresca y estable forman la rutina más fiable.
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